Decía que siento un secreto bienestar cuando libro un día en que todo el mundo trabaja. No es perversión, lo prometo. Simplemente me gusta pasear por la calle tranquilamente, mientras a mi alrededor todo el mundo va deprisa y corriendo, al trabajo, a comer, a hacer la compra... Vivimos demasiado acelerados, diría yo. Mi lunes ha estado protagonizado por unos cuantos largos en la piscina y una estupenda visita a otra expo que me apetecía ver, los 25 años de la Scottish National Photography Collection. Una expo pequeñita pero con verdaderas joyas de hace muchos años y también de hace no tantos... Hace semanas que descubrí que la fotografía me gusta más de lo que me imaginaba. Y hoy ha sido un día para reafirmarme en mi nuevo 'affair' artístico. Porque, sin entrar en la discusión de que las fotos de uno sean buenas o malas, cada imagen tiene una historia detrás. Y sólo por eso ya merecen la pena.
La foto que he sacado hoy me ha quedado un tanto tétrica. No era mi intención, quería una imagen que resumiera parte de la esencia de Edimburgo, como son los narcisos de la primavera en los Princess Gardens y el Scottish Monument. Pese a todo, estoy contenta con el resultado. Porque también tiene una historia detrás.
Hola guapita!
ResponderEliminarQue me he enterado, asi, a la remanguillé que te podía encontrar aqui, asi que
Hola guapita!
Muxu
Juankar